OBJETIVO RESIDUO CERO

Avr 26, 2021 | Sin categorizar

Centrarse en el funcionamiento del protocolo Ecobios

En 2020, Covid 19 ha impulsado la conciencia ecológica. La ausencia de residuos se ha convertido en una obligación exigida por los consumidores. La activación de la nutrición carbónica a lo largo del ciclo vegetativo propuesta por el protocolo Ecobios permite alcanzar este objetivo a través de 2 grandes ejes:

– Limpieza de la materia orgánica (MO) que alberga la enfermedad
El protocolo Ecobios transmite más moléculas carbonosas al sistema radicular para favorecer las interacciones y promover el desarrollo de la biodiversidad bacteriana y la instalación de micorrizas. Esta alimentación positiva del suelo con sustancias elegidas por el genoma de la planta lo transformará radicalmente al sintetizar factores biológicos que disminuyen el nivel de patógenos. El laboratorio Elisol ha analizado y demostrado que el uso de Ecobios permite modificar la estructura del suelo tras 2 años de uso. Los suelos Ecobios se clasifican como “supresivos”, es decir, las enfermedades fúngicas y bacterianas, generalmente almacenadas en la materia orgánica del suelo, se verán inhibidas o limitadas en su incidencia.

– Uso de campos fenólicos para inhibir la acción de los patógenos
Gracias a su acción específica sobre la fotosíntesis, el protocolo Ecobios permite actuar sobre el aumento de los compuestos de carbono y de los metabolitos secundarios. El aumento del contenido de lípidos, taninos, antocianinas, polifenoles, incluidos los estilbenos (resveratrol…), contribuye a la resistencia de los tejidos tratados a las enfermedades criptogámicas. La abundancia de ácidos grasos puede modificar el pH de la pared celular y mejorar la eficacia fungistática de los fenoles. Este efecto, sumado al aumento del grosor de los hollejos de las uvas, que ya es eficaz como barrera mecánica contra la penetración de la botritis, ayuda a explicar las observaciones de resistencia a otras enfermedades.

El protocolo de Ecobios se basa en la activación de la nutrición carbónica a lo largo del ciclo vegetativo, mediante la realización de un tratamiento postcosecha, luego desde el brote, antes y al final de la floración, así como durante el cuajado/cierre de racimos.

Además de su efecto positivo sobre la calidad de las uvas, los mostos y el vino, el uso de la Lipoxilina permite al viticultor cumplir con el plan Ecophyto, la etiqueta HVE y limitar los costes de producción.